La investigación que se ha realizado en las últimas décadas sobre los efectos positivos que tiene el conocimiento de una segunda lengua para el desarrollo del pensamiento, engloba también asociaciones positivas desde las perspectivas lingüística, cognitiva y académica.
Jim Cummins, de la Universidad de Toronto, en muchas de sus publicaciones destaca por ejemplo que experiencias realizadas en diversas partes del mundo, con respecto al pensamiento creativo, son prueba irrefutable de que las personas bilingües superan a las monolingües en este tipo de operaciones mentales, al igual que muestran elevados niveles de uso de sus habilidades verbales y no verbales en encuentros comunicativos en cualquiera de las dos lenguas. Este desarrollo, parecen indicar los hallazgos científicos, no lo tienen las personas que hablan una sola lengua.
En esa misma línea, se ha demostrado que los estudiantes de programas bilingües alcanzan progresos significativos en lectura y en otras asignaturas del currículo como matemática.
En relación con el anterior presupuesto, una constante preocupación, documentada en Colombia por Ann Marie de Mejía quien investiga sobre la educación bilingüe, tiene que ver con el desarrollo del nivel conceptual y del pensamiento de los estudiantes de colegios bilingües español-inglés. Es decir, cuando se enseñan asignaturas en inglés, la pregunta es cuánto conocimiento asimilan realmente los estudiantes. Se sugiere entonces un trabajo serio de contextualización y de acompañamiento en el que se valora el conocimiento específico de otras asignaturas, como ciencias naturales y sociales, a través de estrategias comunicativas verbales como el refraseo, la repetición y la formulación de preguntas modificadas. También se recomienda el uso de lenguajes no verbales mediante la implementación de actividades de rol o de actuación y, finalmente, el uso de lenguajes visuales mediante la creación de ilustraciones ó carteleras. Estos mecanismos crean un ambiente de aprendizaje óptimo que además desarrollan habilidades de pensamiento.
Adicionalmente, el uso de lenguajes alternativos como el verbal, el no verbal, el visual y el digital en la segunda lengua posibilitan la realización de operaciones mentales de alto rango que implican no sólo memorizar o relacionar contenidos con conocimiento previos sino analizar, sintetizar y evaluar. Quienes son bilingües tienden a tener mejores desempeños en estas habilidades de pensamiento en comparación con aquellos que sólo hablan su lengua materna. Incluso en contextos multilingües se han comprobado las complejidades del conocimiento en relación con la creatividad que aprendices jóvenes tienen cuando aprenden a escribir utilizando simultáneamente varias lenguas.
Charmian Kenner, de Goldsmiths, Universidad de Londres, demuestra cómo niñas y niños de 6 años tienen la capacidad de aprender más de un sistema de escritura al mismo tiempo. Esto beneficia su pensamiento, su conciencia cultural y sus habilidades visuales y motoras. Se puede concluir entonces que enseñar inglés como segunda o como lengua extranjera e incluso varias lenguas tiene altos beneficios para los estudiantes. Estas ventajas superan el halo psicocognitivo y redundan en favor de factores socioculturales y Motores.
sábado, 12 de junio de 2010
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